El incipiente ciclo de la rutina

Mi cuerpo se cansó
Mi vida bostezó
Pero mi mente sigue en pie
No es una cuenta atrás
Es otro ciclo más
Es un principio, no es el fin
Mi alma hoy quiere volar
Ser agua, ser brisa del mar
Y ser la flor que en tu jardín
Trepando llegue hasta ti.

Alma
Mago de Oz
Gaia

Como un zombi decrepito, amedrentado por su estado me encuentro, algo
azorado, atiborrado de quehaceres, sobrado de responsabilidades y machacado de ocupaciones. Como diría el mexicano típico, el mexicano
promedio, el de la calle, el que lucha a diario contra el salario mínimo por mantener a sus seres queridos. Estoy hasta la madre.
Luchando contra el cansancio, el hastió y la rutina me encuentro, luchando contra el sueño y la somnolencia, que produce estar tan ensimismado en mis pensamientos.
Luchando con la desdicha que produce el encierro y el aburrimiento de la rutina, además del estrés que sale como un bono extra por todo esto.
Hubo una etapa en mi vida en que me sobraba mi tiempo, era mió me pertenecía, desidia que hacer con el y que no hacer, ahora es un poco
diferente, es como si mi tiempo tuviera dueño y no fuera yo, como si me hubiera vendido, ahora mi tiempo le pertenece a alguien mas, por dar mi palabra, por ofrecer mi tiempo a otras cosas.
Hay que cumplidor la promesa, terminar el contrato y finalizar la
etapa, todo tiene un porque y un para que, un como y un cuando.
Y mientras libero mi tiempo de mis obligaciones le abro paso a mis
necesidades, a mis sueños, y anhelos, esperando que no pase mas tiempo,
esperando que el convenio se termine y la obligación llegue a su fin,
que el siclo cierra y culmine con el cumplimiento de la promesa dada,
que esta etapa llegue a su fin.
Leonel Rubio