La increíble Historia de la Fe de Rolando Mota del Campo

La increíble Historia de la Fe de Rolando Mota del Campo
Leonel Rubio
(Si lo copias cita al autor)

Salio Rolando Mota del Campo de la iglesia un domingo, después de escuchar una animada predicación sobre las Fe y de como todo el dinero, el auto o las cosas que uno quisiera podrían venir a el si se las pedía, declaraba, decretaba en FE..

Rola como le decían sus amigos, tenia un bochito del 78, feo y viejo pero funcional, después de esa animada predicación salio y vio un Jetta 2003 y pensó que seria bueno cambiar de auto, se dijo, reclamare ese auto por Fe pero, pensó que el Señor podría darle mas aun, camino un poco mas y Vio un Stratus del Año, dijo este si lo reclamo por Fe pero, pensó, “no debo limitar a Dios”, así que mejor emprendió su camino hacia la agencia de autos mas cercana y vio un BMW Serie 7 color negro del año asientos de piel, clima, radio satelital, etc. y dijo, este esta bien. Acto seguido se puso a decir, auto ven a mí, auto, ven a mi, así, duro por casi media una hora, después dijo, creo que ya es suficiente, es momento de esperar en Dios para recibir el auto.

Paso un día y dos días, pero Rola, no recibía el auto, así que fue ha hablar con otro de los hermanos, y le dijo el, “no basta con pedir una vez, tienes que ser constante, Dios ve tu constancia y paciencia”, así que Rola se armo de mas Fe y cada día decía, auto ven a mi, hasta se consiguió un póster de el y lo puso en la sala y cada día usaba algo de tiempo de decirle al auto, ven a mi, ven a mi, así hasta que por fin un día por fin el auto llego a el, pero eso si de forma inesperada.

Mientras manejaba por el periférico sin darse cuenta de la nada, un BMW Serie 7 color negro impacto a su Bocho 78.

El dueño del BMW huyo y hasta la fecha la autoridad le busca para que le pague los daños a Rola. Afortunadamente Rola, salio ileso, bueno eso hasta antes de enterarse que su carro era perdida total y le costaría mas barato comprarse otro que repararlo.
Y el dueño del BMW tenia ciertas influencias y no estaba dispuesto a pagarle el daño.

Moraleja: Que tu Fe no sea un instrumento de tus deseos.

Santiago 4:3 Pedís, pero no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.