El Alumbramiento – Malos momentos para Orar

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Normalmente decimos que la oración nunca sale sobrando y esto es cierto en la gran mayoría de los casos, pero a veces el orar resulta ser un escape para rehuir nuestras responsabilidades terrenas en lugar de ser el manantial del cual tomemos la fuerza para enfrentarlas.

A continuación pondré algunos casos de malos momentos para la oración.

El Alumbramiento

2 de la mañana, en una familia joven cualquiera, el marido entra en la fase mas profunda del sueño y comienza a soñar todo lo feliz que era siendo un soltero, de las fechas en que conoció a Juanita la que pensó seria su ayuda idónea pero lamentablemente estaba ya comprometido con Claudita, soñaba como seria con ella su noviazgo, cuando de repente la realidad le dio un codazo.

Ella.– Gordo, ya llego la hora, el bebe ya viene.
El.– (medio dormido aun) bien, vamos a orar.
Ella.– Gordo (mas fuerte) el bebe ya viene, hay que ir al hospital.
El.– Tranquila son molestias, aun falta tiempo, vamos a orar para que se te pasen.
Ella.– (lo agarra del hombro y lo agita lo mas fuete que puede) vamos al hospital, que te pasa, se me va a romper la fuente,,,, ya viene…
El.– Deja le hablo al pastor para que nos de consejera sobre como orar.
Ella.– O me llevas al hospital o te olvidas de mi.
El.– ¿Como te llamabas?
Ella.– Gordo no juegues, esto duele ……… haaaaaaaaaaaaa.

Después de ese grito de dolor se despertó media cuadra y nuestro marido desistió de su espiritual intención de orar y llevo a su mujercita al hospital.

P.D. La idea (sobre la situación) la leí en algún foro, no recuerdo en cual, el texto es idea mía.